Padre e hijo no se dieron cuenta que la enferma y obsesionada Delia los había escuchado, ella estaba tras de la puerta oyendo la conversación, se enfureció al saber que su gran amor prohibido había tenido un hijo con Diane, pero ella no se quedaría con los brazos cruzados, le había advertido a esa mujer que mataría a cualquier hijo que le diera a su hermano y lo iba a cumplir
Delia salió en el avión privado de la familia a los Estados Unidos, su objetivo era el hermoso bebé regordeto de Diane y