La sala de estar se quedó en completo silencio, los ojos azules de Angelo y Angelina se abrieron como estrellas, el brillo de felicidad en la mirada de los Di Monti, no se hizo esperar, pero la mirada verde oscura de Lucien Black, eso era algo difícil de descifrar
— Estoy embarazada, papá, yo... no tienes que aceptarme aquí, me quedaré en casa de Lucien, mientras compro mi propia casa y me establezco ahí con mi hijo — Luciana, podía comprarse su propia mansión, pero le habría gustado estar en c