PUNTO DE VISTA DE EMBER
Lleva puesto un mono naranja, que destaca de forma llamativa sobre el elegante fondo del comedor.
Tiene las muñecas atadas por delante y los tobillos encadenados con la cantidad justa de cadena para que pueda avanzar arrastrando los pies.
Se ve más pequeño de lo que lo recordaba, disminuido de alguna manera, como si la custodia ya hubiera comenzado a comprimirlo hasta convertirlo en algo inferior.
Me quedo completamente quieto.
La última vez que lo vi, me estaba gritando