Mundo ficciónIniciar sesiónDIEGO.
Almorzaba con Marina en ese sitio nuevo que habían abierto detrás de la iglesia, las salchichas estaban realmente deliciosa, sin nada que envidiar a la deliciosa cerveza belga. Teo había tenido razón cuando me comentó aquella mañana que la comida de aquel lugar estaría deliciosa.
Marina me hablaba sobre la nueva sucursal de ropa interior que su madre iba a abrir en la ciudad, incluso mencionó en un p







