Mundo ficciónIniciar sesiónMe vestía en mi habitación, pues hacía ya largo rato que Diego se había marchado a la suya, y por primera vez desde que me había entregado a él me daba cuenta de lo delicada que era la situación.
¡Por el amor de Dios! Había tenido sexo con mi hermano, y no estaba en lo absoluto arrepentida, por el contrario, tan sólo quería volver a hacerlo. Era la primera vez desde mi violación que me acostaba con un hombre, y me odiaba a mí misma terriblemente, al saber que ese hombre era Diego.







