Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana siguiente Theo despierta un poco tarde a lo acostumbrado. Estira sus brazos mirando a la ventana. En medio de un bostezo se da cuenta que Adén ya se había levantado. Se quita las sábanas de encima para caminar hasta la sala para indagar si su enamorado había huido o simplemente no estaba haciendo ruido.
Desde el marco de la puerta de su habitación, somnoliento, mira hacia la sala, aunque se da cuenta que su invitado estaba en la cocina sonriente tostando panes.
—Buen