Siempre tú.
Al otro lado de la línea escucho mi nombre y quedo paralizada al reconocer la voz de Dominic. Miles de imágenes se cruzan por mi cabeza y un leve mareo me obliga a cerrar los ojos antes de reaccionar.
—¿Estás sola? —mi mente es un caos. No entiendo por qué llama al número de Ignacio. Quiero pensar que estoy equivocada, pero es él. Las manos me tiemblan y me siento utilizada, como si hubiera sido una marioneta entre sus manos. Sin embargo, algo que he aprendido en la vida es a indagar bien las c