Embarazada.
Decidimos pasar con Tati a dejar el celular donde su amigo para luego ir a la "limpieza". A estas alturas de mi vida, no comprendo cómo diablos sigo las locuras de mi amiga. Tengo miles de problemas en la cabeza y el corazón, pero la muy "madura" me chantajeó diciendo que está embarazada y que no puede pasar rabias. Ya me imagino al pobre Martín haciendo todo lo que Tati le pide.
—¡Tati! —una mujer joven, de unos veinte años, saluda a mi amiga. La abraza y luego hace lo mismo conmigo, como si m