Mundo de ficçãoIniciar sessãoDana
Entraba a la habitación de huéspedes, y arrastré la maleta a un lado del sillón individual que estaba en el rincón. Luciana estaba aún de pie en la entrada de la habitación.
—Entra, estás en tu casa. —intenté tranquilizarla, pero sé que aún seguía pensando en las palabras de Leonard.—Gracias amiga. Creo que…—co






