Cap. 109
Sabia a la perfección el piso donde se ubicaba la oficina del Lemaire; a medida que el elevador ascendía, poco a poco el limitado cubículo comenzaba a vaciarse, para la mitad del trayecto, Violette se encontraba sola, tratando de sosegar sus nervios. Su corazón dio un vuelco al escuchar con claridad el sonido que anunciaba la llegada a su destino; Violette emergió, encontrándose con mucho movimiento en los corredores del último piso, no sin antes corroborar la ausencia de Nora.
Conforme avanza