Capítulo 18.
Ryan:
—Ryan, tienes que venir.
Seguí a uno de los chicos hacia el establo en donde estaban las vacas, los muchachos estaban sacando a las demás, una de ellas estaba acostada haciendo sonidos, ahí supe que estaba por dar a luz.
Me acerqué a ella y me agaché para acariciarla.
—Calma linda, se que duele... —acaricié su panza— tráiganme los guantes y algo para secar a la cría.
Los muchachos me dieron espacio, usualmente cuando ellas dan a luz, lo hacen solas, pero hay veces en que se debe ayuda