Di que sí.

Al día siguiente, era domingo un lindo dia aproveché para irme con manu a su finca, tenía mucha curiosidad para conocer la sorpresa que me había dicho.

Una vez que llegamos, me percaté de que todo el lugar estaba en silencio, no me contuve y pregunté — ¿ Dónde están los funcionarios?, a la vez buscaba con mi mirada a las personas que solían estar trabajando ahí.

— ¡Cariño! Hoy es domingo, tienen libre—¿ acaso no quieres estar a solas conmigo?

— Ahhh…¿ Entonces sólo estamos los dos?

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