Tomás Knowles observaba la invasión con satisfacción desde su posición avanzada. La escena de caos y confusión dentro del cuartel le brindaba una sensación de triunfo. Había logrado lo que se había propuesto: abrumar a la defensa de los Cobras Negras y tomar el control del cuartel.
Mientras sus hombres avanzaban y derrotaban a los defensores, Tomás se permitió un momento de descanso para observar el progreso de la ofensiva. Su plan estaba funcionando a la perfección, y la derrota de los enemigo