Un juego peligroso (4ta. Parte)
El mismo día
New York
Matthew
Negociar es un arte que requiere de estrategia, tiempo y ver más allá de tus narices, pero todo da un giro drástico cuando debes hacerlo con una mujer. No hay experiencia que te sirva, ni señales que te indiquen lo que cruza por su cabeza, porque puedes ganarte un par de insultos, bofetadas hasta besos, pero depende de lo que ellas quieran de ti. Ahí, aunque lo dudes, ya estás a su deriva, el juego cambió a su favor, entonces esperas lo peor, te retiras tragándote