Matrimonio por apariencias (1era. Parte)
Unas horas antes de la boda
New York
Kelly
“Amante”. Qué palabra tan malentendida por las almas sensibles y los tontos románticos. Ser amante es como tener el mejor asiento en un espectáculo privado: disfrutas del show, aplaudes cuando quieres y te vas cuando se termina. Nada de backstage, nada de guiones emocionales. Sólo placer. Solo presencia física. Cero compromisos. Y eso es lo que lo hace tan delicioso.
Porque en el momento en que mezclas cariño con sexo, se pudre la magia. Aparecen las p