Fabiola no pudo esperar a terminar su manicura y, tras hablar con Patricia, se fue.
Cuando Patricia salió a perseguirla, Fabiola ya había desaparecido.
Fabiola regresó apresuradamente a casa, solo para encontrar que toda la familia estaba sentada en la sala de estar, perfectamente bien, no parecía que algo malo había pasado.
—¿No dijeron que algo malo había pasado?
—Si no regresas pronto, algo realmente malo sucederá.
Ana levantó la cabeza y dijo.
Fue entonces cuando Fabiola se dio cuenta de que