Fabiola nunca había tratado a él con tal indiferencia.
Ahora, solo porque mencionó el divorcio...
—Pero si él me golpeó hoy, ¿no te preocupa eso...?
—No lo hará —Fabiola confiaba plenamente en Benedicto en cuestión de violencia doméstica. —Él nunca haría algo así.
De repente, Pablo se quedó sin palabras.
Silencio.
Un inmenso silencio, como una telaraña, envolvía su corazón.
Después de un largo rato, se rió levemente: —Tienes razón, él realmente no lo haría.
Fabiola lo miró, sin entender.
Pablo s