El coche, después de dar varias vueltas, finalmente redujo la velocidad.
El conductor, mirando en el espejo retrovisor los vehículos de seguimiento que habían quedado atrás, comentó con calma: —Hay un pequeño problema con el coche, lo llevaré a revisar esta noche. No debería ser grave y no afectará los viajes de usted.
Fabiola frunció el ceño, sin creer completamente en la explicación del conductor sobre el pequeño problema.
Sin embargo, el resto del camino transcurrió sin incidentes, así que no