#Después de aceptar la invitación de Silvia, Fabiola comenzó a preocuparse.
No había llevado traje de baño.
Comprar uno en un lugar desconocido era complicado.
Mientras se preocupaba, vio a Benedicto bajando con un traje elegante.
—¿Vas a salir?
—Sí —dijo Benedicto. —Tengo que ir al centro.
Durante su estancia en Listenbourg, aunque ocasionalmente volvía para manejar asuntos de la empresa, su ausencia prolongada no era buena para el control de la compañía.
Su padre lo había llamado para hablar d