—Por eso es un gran honor que confíes en mí. Admito que te admiro desde la noche que te salvé del loco que te engañó fuera de mi club.
Oh aquellos tiempos. Aquello fue muy embarazoso. Ese viejo loco que me dijo que era el dueño de Fantasma de Medianoche. No puedo evitar reírme al recordarlos. —¿Y por qué me admiras?
—No lo sé. Tal vez tu actitud luchadora y la determinación que traes a mi club. Eres muy fuerte, Elena. Me hace querer conocerte más—. Ahora sus ojos no se apartan de los míos. Me m