Mundo de ficçãoIniciar sessãoZamir regresó sosteniendo una bandeja con una especie de sopa y fideos.
—Avery, ¿quieres comer?
—No, mamá. Ya he comido—. Contestó ella.
Zamir colocó la bandeja en su regazo y me dio de comer como si yo fuera discapacitada o algo así provocándome una carcajada.
—Vamos, déjame hacer esto.
—Zamir, puedo hacerlo yo sola. Mi cuerpo aún funciona—. Afirmé, cog







