Pasaron las horas y por una pequeña rendija de podía ver algunos rayos de luz.
—Ya amaneció— dijo el Alfa.
—Asi es, no debe de tardar el Rey en mandar a buscarme.
—No se realmente cuáles son las intenciones del Rey en viajar a la tierra sin magia pero ten mucho cuidado.
—Lo tendré.
En eso baja un guardia, saca a Red-Spirit de su celda y lo lleva ante la presencia del Rey.
—Ya es hora— dijo el Rey.
—Vamonos— dijo Red-Spirit —Llevame a casa.
El portal se abre y ambos entraron, nuevamente James re