Roy
Después de la boda todo siguió su curso como era de esperarse:
Mirta, desesperada por la emboscada que le tendieron, trató de mil formas hallar la manera de mantener su puesto y el control de los activos de Iris; al día de hoy terminó gastando todo el dinero que había malversado de ambas empresas para poder lograr sus metas, e incluso se atrevió a vender los pocos bienes propios que aún le quedaban creyendo que lo lograría. Al quedarse sin tener donde vivir y sin ningún tipo de ingresos,