Iris
—¿Estás bien? —preguntó Eloy apenas comencé a abrir los ojos.
—¿Dónde estoy? —por más que trataba de concentrarme no podía reconocer aquel lugar, ni mucho menos entender por qué estaba con él en primer lugar.
—Estás en mi casa, Elís y Tadeo te trajeron aquí para que mi madre te revisara —respondió casualmente, como si su respuesta tuviera todo el sentido del mundo.
—¿Eh? ¿Puedo estar en esta casa con tus padres presentes? ¿No les afectará mi sangre a ellos también? —temía que si sus p