Iris
Hasta el momento no me había contado nada de ella, era como si lo estuviera evitando constantemente, aunque tarde me di cuenta de que era algo muy doloroso de recordar.
—Después de que le dijeran que debía hacer reposo para poder llegar a término, iba seguido a hacerle compañía para que no se aburriera, y en uno de esos días apareció Mirta e intentó meterse a la casa por la fuerza, pero me interpuse, a lo que esa desquiciada me empujó y caí con todo el peso de mi cuerpo sobre mi barriga.