Tadeo
—Ahora dime lo que "quiero saber" —me dice como si nada, y yo solo atino a sonreírle.
Pequeña... ¡Puedo destrozarte la garganta con un mínimo de fuerza!
¡Es tan audaz esta mujer! Supe que era diferente desde la primera vez que la vi. Ni siquiera se ruborizó frente a semejante escena, e incluso no le preocupó ser ofensiva con una manada de lobos.
Aunque la mayor parte de la población puede vivir en paz con nosotros y los vampiros, aún hay un gran número de ellos que nos repudian hasta cier