13.
—No hablas mucho, ¿cierto?
«No me dejaban hablar.»
Quiero decirlo, quiero contarle, pero también quiero irme. Si soy su compañera, solo le hago daño con cada segundo que paso cerca. Si estoy a su lado, más fuerte es el vínculo y más doloroso será separarnos. Aunque solo hayan pasado dos días, ya me acostumbré a su amabilidad, a cómo baja la voz cuando me habla, a cómo intenta agacharse para que no tema, a cómo me cura a pesar de que todas mis heridas hayan sido mi culpa.
Él mira su camisa, la qu