Capítulo 21.
Adom.
Bajar del Nido para buscar ayuda de otros Nidos cercanos y no encontrarnos a nadie fue la primera señal de que la profecía de Horus estaba cerca.
Nuestro pueblo prefería vivir en nuestra forma animal, por lo que sólo bajaba uno de nosotros para conseguir ropa de vez en cuando. Nos servía cuando hacíamos algunos negocios con los humanos (como la venta de nuestras plumas caídas o algunas artesanías que hacíamos con los huesos pequeños de animales que cazábamos) pero fuera de ello, se podría