Querido Kyle,
A mi amadísimo esposo, mi roca, mi escudo y mi fuerza.
Gracias por estar ahí para mí y Kenneth. No me alcanzan las palabras para demostrar cómo me siento en este momento, pero sí para intentar transmitir todo lo que está tallado en mi corazón.
La verdad es que no podría haberlo hecho sin ti. Me habría ahogado en la desesperación, llorando con el corazón destrozado al ver sufrir a nuestro hijo.
Tus abrazos son mi consuelo cada noche a la hora de dormir. Sin tus firmes recordator