Una semana después.
“Hank, estoy tan contento de que hayas despertado del coma”, dijo Kyle, extendiendo su mano hacia su conductor.
Hank luchó por alcanzar la mano de Kyle, pero aun así él la estrechó con firmeza y dijo: “No acabarán conmigo tan fácilmente, hijo”. Forzó una sonrisa y, después de descansar, preguntó: “¿Cómo está tu hijo?”.
“Todavía está en la UCI, Hank. Gaby está allí ahora, visitándolo”, explicó Kyle. “Me temo que estará en el hospital por algún tiempo hasta que pueda respira