LANA
Y finalmente partimos, no tenía rumbo no tenía dirección, simplemente teníamos una noción del lugar donde tendríamos que llegar, caminamos muchos kilómetros, me estaba más que cansada, pero todavía no habíamos dado con el grupo de compañeros de Gisela, no sé si al final de todo ellos se iban a dar por vencido o no se habían abandonado. Pero lo que si estaba segura es que estaba muy cansada, mi cuerpo no estaba acostumbrado a caminar grandes distancias, especialmente en terrenos en donde er