Punto de vista de Wendy
Evité a Damien por el resto del día, caminando por la escuela como si lo que habíamos hecho juntos estuviera pegado por toda mi cara.
Para cuando llegamos a casa, mi cuerpo estaba agotado, pero con ganas de más. El regreso tardío de mamá del trabajo tampoco ayudó.
Cenamos con Damien coqueteando con mi madre mientras me metía los dedos en el coño debajo de la mesa. No para hacerme correrme, lo suficiente como para llevarme al límite.
Ahora, mientras estaba de pie en la duc