Punto de vista de Wendy
Mi minifalda de tablas vaquera fue lo primero en salir, cayendo hasta mis tobillos.
Las fosas nasales de Damien se dilataron mientras yo me inclinaba hacia adelante, desabrochando mi crop top negro. Salió con facilidad, considerando lo ajustado que estaba.
Cayó sobre las baldosas de cerámica blanca de su oficina, dejándome solo con mi tanga y el sujetador endeble que no dejaba nada a la imaginación.
—Quítatelo todo, Wendy. No me obligues a tener que castigarte más de lo