26. REGRESO ¿EN PAZ?
Christian
Desperté con un fuerte dolor en la espalda y el sol iluminando mi cara, Monteiro se acerca entregándome un vaso de agua y medicamento el cual tomo enseguida, pero la ausencia de ella me hace sentarme con ayuda de él.
—¿Dónde está?
—En su habitación duchándose, ha hecho mucho calor y se ha movido bastante hoy con todo lo que nos ha ayudado —me fijé en el reloj que ya eran las dos de la tarde. —Por lo visto esta vez te dio fuerte, aunque soportaste mucho.
—Sí, intenté no desmayarme, per