Christian
Tenía que ser un pésimo chiste de la vida que justo ahora tuvieran que tocar la puerta de mi habitación, estaba tan absorto disfrutando este momento que tanto deseé tener con ella, que me había olvidado de que siempre algo o alguien se divertía a costillas de nosotros dejándonos con las ganas a mil. Sin más remedio, le indiqué a Alma que entrara al baño en lo que yo atendí a la casera quien me informó que el desayuno estaría listo en media hora, después la vi acercarse a la puerta co