75. Tú eres el enemigo
Penelope
Aún no puedo salir de mi asombro de ver la pared convertida en algo parecido a una puerta secreta.
—Cómo es posible.
Nick ríe sobre mi cabello y me aprieta más cintra él
—Mi padre era un obsesionado con los métodos de escape —murmura él, devolviendo el abrazo con igual intensidad y yo dejo salir una risita.
Cuando me separo le hago señas para que hablemos por la mente, para que no nos escuchen.
“Dime qué ha pasado, nena” Escuchar su voz en mi mente sigue sorprediendome tanto como la pri