46. Más hechicera que loba
Penelope
El impacto de las palabras de Lila me deja sin aliento. Embarazada, ella acaba de decir que estoy embarazada, un hijo de Nicklaus y mío. Un hijo en medio de una guerra que está por desatarse.
Y peor aún, ella sabe sobre mi magia. La confusión y el miedo se arremolinan dentro de mí, mezclándose con una sensación de vulnerabilidad que me sobrepasa.
—¿Embarazada? —repito, mi voz quebrada por la incredulidad—. No, no puede ser. Tiene que haber un error.
Mi mente se llena de negación, aunqu