152. Un arma letal
Nicklaus
El aire está cargado de tensión cuando la manada finalmente se disipa. Las palabras de Penelope siguen resonando en mi mente, y no puedo evitar sentirme aliviado por la forma en que su intervención cambió la actitud de todos.
Antes de que ella hablara, muchos dudaban de mí, de la misión que la diosa Luna nos había encomendado. Pero ahora, gracias a Penny, nos han dado una oportunidad para demostrar que no estamos aquí para fallarles.
Camino junto a Roderick, el alfa de la manada, su pr