145. Ir por nuestros hijos
Penelope
Estoy de pie frente al espejo en la cabaña donde hemos estado descansando, mirando mi reflejo con una mezcla de ansiedad y emoción. Hace un día entero desde que recibimos la noticia de que los niños están de camino, y mi corazón late desbocado solo de pensar en volver a verlos.
Nick me dijo que no tardarían en llegar, pero la espera se ha vuelto insoportable. Mis manos tiemblan ligeramente mientras ajusto el cinturón de mi ropa de viaje.
No puedo evitar sonreír al recordar cómo Nick m