111. ¡Me lo debes!
Penelope
Frío. Siento como el frío me llena el cuerpo y sé que esa no es una buena señal. Ya ni siquiera siento dolor mientras que el sonido del llanto de un bebé resuena en mis oídos y veo la enorme sonrisa en el rostro de Nick.
Sin embargo, ahora más que nunca necesito creer que él va cumplir con su promesa, porque sé que yo no voy a poder estar ahí.
Los párpados se me empiezan a cerrar y siento como mis latidos se van ralentizando dentro de mi pecho antes de que cierre los ojos por completo y