110. Es una niña
Nicklaus
Por un instante siento que estoy paralizado en mi lugar, mientras que la voz de Lila y los gritos de Penny se quedan en segundo plano.
Lo único en lo que puedo pensar es en los bebés. Ya vienen… Pero es demasiado pronto, todavía faltan dos meses y medio… Es muy pronto.
—No pueden venir—digo entonces y Lila me lanza una mirada irritada.
—Pues no creo que haya opción, Penny ha roto aguas, ¡hay que tratarla de inmediato!
Solo entonces mis ojos viajan hacia abajo y puedo ver toda la entrep