Capítulo 163. La noche que dejó de asfixiar
El pitido monótono del buzón de voz volvió a resonar en la habitación, rompiendo el silencio de los últimos tres días. Aslan arrojó el teléfono sobre la cama, aunque no tardó ni dos segundos en volver a recogerlo, mirando la pantalla fija, esperando un milagro.
—Vamos, Alistair... responde. Una señal, lo que sea. No me jodas ahora —susurró, pasándose una mano temblorosa por la cara.
Empezó a caminar en círculos, hablando cada vez más rápido, externalizando el caos de su cabeza:
—¿Qué carajos e