Punto de vista de Aidan
No podía creer todo el desastre que había hecho ese niño, esa mujer se creía que mi galería era una guardería, no podía con el disgusto, y para colmo, la llegada de mi padre, sabía a que había ido, diario llamaba a Jax para presionarme con el tema del compromiso.
Lo seguí hasta mi oficina, al entrar, mi mandíbula se tensó al instante, mi padre estaba sentado en mi sillón, ocupando mi lugar detrás del escritorio, al verme esbozó una sonrisa mientras encendía el puro que t