Punto de vista de Aidan
El cuerpo de Sun se estremeció por completo, entregándose al clímax con un gemido ahogado, no pude contenerme más, solté un gruñido ronco y me hundí una última vez en su calor, dejándome ir por completo mientras el mundo entero parecía dar vueltas a nuestro alrededor.
Nos quedamos así por un par de minutos, esperando a que nuestras respiraciónes se calmaran, poco a poco, Sun abrió los ojos, y me empujó suavemente del pecho. Su rostro estaba completamente encendido.
—Aida