— Ayer te vi muy cariñosa con Noah — murmuró viéndome de reojo — ¿Ustedes tienen algo? Ya sé que dirás que no es de mi incumbencia, pero la curiosidad me gana— me regresó a ver por dos segundos y luego se concentró nuevamente en la carretera.
—No lo sé, yo creo que sí — me encogí en el asiento — Bueno, aún no tenemos nuestra primera cita, pero lo será pronto.
—Eso es genial — relamió sus labios — Si en algún momento se te cruza alguien que te sacude el alma; agarra su mano, abrázate a sus bes