—Me haces sentir vivo hermoso ángel — sonrió — Quiero que sepas que haría cualquier cosa con tal de verte feliz — acarició mi mejilla.
Cerré los ojos y solté un suspiro, al abrirlos miré con el ceño fruncido al rizado, retrocedí unos pasos y crucé los brazos. Harry intentaba descifrar que había detrás de mi ceño fruncido, y obviamente quedo confundido por mi rechazo.
—¿En serio? — reí y negué con la cabeza — No te entiendo Harry Ward, me besas y unas horas más tarde llamas a Charlotte y sales