Mundo ficciónIniciar sesiónARIEL
Poco a poco la pesadez de mis párpados se desvanece y abro los ojos, lo primero que veo son los ojos abiertos de par en par de Kronos, mi hijo, tal y como desperté cuando estábamos en las garras de Duncan, me sonríe cuando lo abrazo a mi pecho y lo lleno de besos.







