Comienza la venganza
Valentina estaba en shock, no asimilaba la noticia, en un segundo el hogar que había construido por tantos años, se había destruido.
Estaba tan impactada que no pudo aguantar más la presión, y de pronto, cayó desmayada al suelo. Alejandro enseguida la cargó y la acostó en el sofá, estaba muy asustado.
— ¡Valentina, mi amor! ¿Qué te pasa? ¿Qué tienes? ¡Despierta, por favor!
Eloísa se acercó y le dijo molesta:
— Después de una noticia tan horrible como esa, ¿qué pretendía