Narrado por Mia Blackwood
Hay una paz en Amalfi que no se puede explicar, solo se puede sentir en la piel. El ruido del mundo, ese rugido constante de los Blackwood, la presión de Londres y el miedo a las sombras, finalmente se ha apagado. A veces, mientras miro a Liam de reojo, me pregunto si él siente lo mismo, o si sus oídos todavía buscan el sonido de un seguro quitándose en la oscuridad.
Llevamos un mes y medio aquí. Seis semanas de ser simplemente nosotros.
Esta mañana, en el mercado, me