Narrado por Liam Donovan
Había sobrevivido a emboscadas en desiertos, a interrogatorios en sótanos húmedos y a la mirada asesina de Dominic Blackwood durante una cena de Navidad. Pero nada, absolutamente nada, me había preparado para la guerra de guerrillas que se libraba en el salón de nuestra villa en Amalfi un martes por la tarde.
El objeto de la discordia: el control remoto de la televisión.
—¡Liam Donovan, suelta ese aparato ahora mismo si valoras tu integridad física! —rugió Mia, abalanzá